La vida no es hoy... ni mañana... ni ayer... Es todo eso, unido en un continuo presente. La vida ES. ¿Todo? ¿Nada? Una forma de saberlo es abrir el corazón para aprender a vivirla.

sábado, 10 de septiembre de 2022

La Vida siempre sorprende



La Vida siempre sorprende.
A veces te levanta
y te deja tocar el cielo,
a veces te deja caer en su abismo
y sientes que no existes.
Es en esos momentos
cuando te sientes una con ella.
Percibes como te acuna,
te abraza, te mima, te cura
para volver a andar
con la cabeza alta,
el corazón abierto
y la mirada limpia.
Es en esos momentos
cuando te liberas del juicio,
cuando las máscaras se rompen
y solo te encuentras contigo,
con lo que de verdad eres.
Deja de importarte
el juicio de los demás
porque comprendes.
Deja de ser relevante
las máscaras que ves fuera
porque ahora ves a través de ellas:
la verdad en la mentira,
el amor en el odio o la indiferencia,
la ignorancia en la hipocresía...
Ahora no importa
el silencio o la palabra
porque la muerte
se ha llevado tus ropajes
y te ha dejado desnuda.
La semilla del Amor fue plantada,
Ya germina y da su fruto.
La llama ha prendido
y soy una en mi interior.
Ahora solo hay presente,
 presencia y tu Yo Soy
que te hace sentir digna.
Yo Soy digna de Amor.
Yo Soy digna de Respeto.
Yo Soy diga de Confianza...
Porque donde Yo Soy, todo Es

 

miércoles, 31 de marzo de 2021

¿Quién soy yo?

 



Y me pregunto:

¿Quién soy yo?

A veces me quedo en silencio

en ese silencio que habla 

y que a la vez escucha.

En ese silencio que todo lo guarda, 

lo acoge,

y no dice nada 

o lo dice todo en silencio. 

¿Soy silencio? Pregunté

Yo soy silencio  absoluto 

y la voz que lo rompe, 

la tempestad y la calma, 

la brisa que me acaricia 

y el vendaval que me bambolea.

Yo soy el mar y el río

y la acequia, el lago, el océano, 

el manantial vivo

y las lágrimas que nacen y salen

y aquellas que se secan

y quedan dentro. 

Yo soy el árbol que me da sombra

y aquél al que sus hojas le abandonaron,

el bosque que distingo en la lejanía 

y se me desdibuja en la mirada.

Yo soy la flor que se abre

y la que, ya deshojada, da su semilla.

Yo soy la abeja, la hormiga, 

el león, el águila, el ratón, la ardilla...

Yo soy el niño que juega en la playa

y aquél que, aburrido, no sabe jugar. 

El hombre que extiende su mano

y la mujer que extiende la suya.

Yo soy la niña guerrera 

y también la sumisa,

la santa, la monja, la puta, 

la rebelde, la maga, 

la que pide pan en una puerta

y la que comparte lo que tiene

sin que siquiera lo pidan.

Yo soy el cielo y la tierra,

la montaña que se eleva 

y el valle que la sustenta.

La tristeza que me encierra

y la alegría que me expande,

el dolor que cierra puertas 

y el gozo que las abre.

Yo soy el amor que da vida

y la ira que destruye,

la luz que todo lo ilumina 

y la sombra donde lo sutil me llama.

Yo soy la piedra y soy la pluma 

...

Yo soy para ti lo que quieras que yo sea

Yo soy para mi la que Yo soy

El Dios, la Diosa que me habitan

y que solo veré dentro

cuando ame profundamente 

cada parte que Yo Soy.

Yo Soy Una con el Universo.

Yo Soy Quién Yo Soy. 


domingo, 24 de enero de 2021

Realidad

 





La mañana se despierta

somnolienta,

buscando el sol del amanecer

tapado entre las brumas

de la ignorancia. 

El silencio grita, 

porque le duele

ese vacío de dolor,

de miedo,

donde lo esconden.

El corazón galopa,

como si el cuerpo

fuera una llanura

por recorrer,

y le faltara tiempo 

para verla entera.

No hay tiempo. 

No hay espacio.

Solo un vacío infinito

donde todo se mueve

y se genera

y se transforma

en ésto que llamamos 

Realidad


Canto


                                   



Canta la mañana
al silencio de la noche. 
Y el viento racheado 
a la brisa que el mar mueve. 
Canta el pájaro despierto 
al que en su nido duerme
y el leño apagado
al crepitar de la llama
que anida dentro.
Cantan las hojas que caen
a aquellas que aún están 
agarradas a la rama,
y el agua de la cascada
al cauce que la contiene.
Canta el mar al río 
y el río a la montaña
y escucho el canto de la tierra
que es Uno conmigo,
aún sin entender nada.
Solo escucho, siento y Soy. 





Poemas

 



¿Cuántos poemas quedaron en mi pensamiento,  ocultos en el fondo de mi mirada, como abortos callados, clandestinos, que no se vieron reflejados en la palabra?

Hice poemas al día  y a la noche; el sol, la luna y las estrellas; a la fuente, al río,  las cascadas, lo árboles,  las flores, los frutos y la tierra. Canté al fuego, al viento, al amor, a la vida... Más todos quedaron ahí,  sepultados en el olvido del momento y en la tenue caricia de  la brisa.

Las campanas de la Iglesia,  marcando la hora, me traen de nuevo aquí,  a este lugar donde me habito. Y no sé si la vida me sonrie y me abraza o soy yo la que le abrazo y le sonrío. 

Y pienso en los poemas que otros poetas guardaron en su mente, ocultados a los ojos que los ven y a la voz que les hace vibrar y les pone melodías.  Todos quedaron agazapados,  escondidos como niños asustados, cantándole al amor, a la vida...

El tiempo los engulle y se olvida su presencia. 

Hay otros versos, otras palabras, otras miradas, otros poetas. 

miércoles, 11 de septiembre de 2019




                                   UN MUNDO DISTINTO

Hay un mundo lleno de mundos donde la dualidad no existe. Donde todo Es con las diferencias de cada uno. Un mundo amoroso y perfecto que es creado y que se crea en cada momento. Donde todo es distinto: el tiempo, el espacio, el movimiento, la comunicación...nada tiene que ver con aquello a lo que estamos acostumbrados a ver y a experimentar. Describirlo sería como querer decir como huelen las rosas.
Cada mundo que lo compone tiene su propia esencia, aunque hay algo en común: la energía. Algo distinto y a la vez igual en cada uno de ellos. Te desplazas de un sitio a otro y sin embargo tienes la sensación de que no es tu cuerpo el que se mueve. La palabra es fluida y parece que tus labios están sellados con una sonrisa. Los edificios son  condensaciones de energía blanca y luminosa que te llevan a otro espacio diferente de aquél en el que te encontrabas.
Son mundos de colores. Tantos, como colores hay en el Universo y me faltan las palabras para describirlos, a no ser que me limite a aquellos que ya conozco y que puedo ponerles nombre. En cada uno de ellos la actividad es distinta, aunque todos se complementan.
Hay un espacio común desde donde puedes acceder a cada uno de ellos, custodiado por el guardián del lugar, por llamarlo de alguna manera. Un lugar diáfano, amplio, de altas y gruesas columnas de un material parecido al marmol blanco con vetas algo más oscuras y grandes vidrieras en la parte más alta por donde todo se llena de luz y de una especie de neblina clara por donde te vas adentrando a cada uno de estos mundos. El suelo parece un tablero de ajedrez y entran ganas de saltar de baldosa en baldosa como si estuviese jugando y yo fuera el peón, el alfil, la torre, el caballo, la reina y el rey.
Me convierto en visitante de estos mundos. En algún momento pensé que sería bonito verlos todos, y aquí estoy. Miro mis pies, que los veo inmensamente grandes, aunque no distingo mis dedos, todos recubiertos de algo blanco, un blanco nacarado, casi transparente, que se desdibuja y sus limites no son concretos. Será porque aún no estoy dentro del todo. ¡Sigue adelante, exploradora! Me digo en silencio. Todos los seres que veo son azules, yo me miro y también me veo de ese color, como si fuese mi piel que ha cambiado o un traje ceñido que se une a mi cuerpo en una simbiosis perfecta. Hay un grupo de niños que juegan a la pelota, algo que me empieza a extrañar porque no la veo por parte alguna y aún así, sé que están jugando con ella. Hacen un circulo perfecto y una bola de energía va pasando de uno a otro. Me acerco a uno de estos niños y sus ojos me llaman muchisimo la atención. Unos ojos inmensamente grandes, claros, donde brilla la inocencia y el amor más auténtico. Unos ojos donde puedes sumergirte y contemplar desde ahí todo el universo. Donde el alma se asoma y se muestra desnuda y clara.
Sigo adentrándome en esta especie de laberinto de luces que brillan sin deslumbrar y que hacen de este  lugar algo mágico. ¡Hay tantas preguntas que quiero hacer! ¡Tanto que aprender! Quizás ellos puedan darme las respuestas que necesito para aclarar circunstancias de mi vida, ahora, en otro lugar donde el tiempo y el espacio existen.
Aquí no me siento fuera de lugar, estoy arropada por todos estos seres y tampoco soy una extraña para ellos. Todos los que venimos nos integramos y nos sentimos uno con ellos. Me acerco a alguien y le pregunto: 
-¿Dónde estoy?, ¿qué lugar es éste?, ¿es lo que llaman cielo? 
Su risa es clara y contagiosa. Debo parecerles muy ignorante, pienso. Me mira y sonrie. Y ahí me doy cuenta de que aquí solo con pensar lo que quieres decir es suficiente. 
La contestación no tardó en aparecer. 
-¿El cielo? No. Este no es el cielo que vosotros creeis que existe. Este no es el cielo que os habeis inventado.
- Y entonces ¿dónde estoy? 
Debería sentirme inquieta ante algo que desconozco y sin embargo estoy muy tranquila. ¿Me he contagiado de la quietud del lugar? Creo que si.
-Este es el mundo donde todo se crea, desde donde puedes observarlo todo. 
Me quedo un tanto absorta ante esa respuesta que viene de no sé donde, pero que escucho con nitidez.
Sigo paseando y descubriendo paisajes inmensamente bellos. Ante mi veo un jardin con una amplio camino y a un lado y otro distintas flores, todas de color azul en todos los tonos imaginables. Me llaman la atención algunas que se parecen a lo que conozco como rosas, azaleas, jazmines... Y me doy cuenta de que solo pensé en ver un jardin lleno de flores. Aquí está con solo pensarlo. Eso no quita el que pueda oler un aroma que traspasa todos los sentidos. Mi mente está vacía de pensamientos. Han dejado de existir y esa sensación me gusta. Solo observo y me observo en este mundo distinto y mágico donde reina la armonía y donde Yo Soy. Sin más.
Veo algunos seres que parecen adultos, más altos y pienso que podría preguntarles a ellos, quizás me den la respuesta que busco. ¿Me han leido el pensamiento? Sin mediar palabra me sonrien y me dicen que no es el momento. Vuelvo y vuelvo a preguntarles como si fuese una niña, pero solo rien y sigo escuchando: 
-Aún no es el momento. Te llegará cuando estés preparada para saberlo. Y ahora es tiempo de volver al espacio y al tiempo en el que habitas.
Todo se desvanece y vuelve esa mente que intenta explicar lo que no se puede y que ante eso, solo piensa: ¡vaya historia que me he montado!
¿Fué verdad?¿Fué un sueño? ¿Fué imaginado?¿Por qué no les pregunté como se llamaban? ¡Qué más da! Me quedo con las sensaciones y los sentimientos acumulados dentro de mí. La inocencia, la paz, el amor y la mágica alegría. Y sobre todo el permitirme Ser.
Gracias, gracias, gracias

viernes, 12 de abril de 2019

Quiero volar contigo



Quiero volar contigo
por mundos de mil colores,
sentir el viento en nuestra alma
y el fuego en el corazón.
Vivir la ilusión de este momento
en tierra de nadie
montando en caballos dorados
que van hacia el sol.
Escuchar la música
de tus manos en una guitarra
y cantar contigo
en clave de Amor.
Sentir tus caricias
trenzando mi pelo,
olvidando el olvido,
perdonando el dolor.
Entrar en el agua
que limpia caminos
de piedra y asfalto,
andar de tu mano
por todas las vidas
sin que importe
el credo,la raza, el color.
Cambiar la mirada
que observa lo visto
por unos ojos
en cualquier rincón.
Sentir que mi ensueño
es mi sueño
que canta en lo profundo
nuestra propia canción.
Que el río de la Vida
me trae el poema
que abre los pétalos
de nuestra propia flor.
Si todos somos Uno
en este Universo
y cada quién forma
su propio eslabón
y sin él no hay cadena
que forme los mundos...
Dos eslabones que son Uno
somos tú y yo.

El viento...

El viento lleva hojas
encharcadas
sobre las aceras de mi corazón.
Cambia el rumbo
y trae lluvia menuda, alegre,
que limpia los ropajes gastados
de cada estación.
El sol asoma
trás las nubes del pasado
y toda mi vida se hace presente
en este instante,
efímero,
de un tiempo que no existe
y al que le doy forma
y presencia,
como si fuera real.
Nada es lo que parece
y nada existe,
aunque todo es.
Vaivenes en las orillas
de un largo rio
llamado Vida
que nace y desemboca,
para volver a nacer
en algún lugar.
Todo se hace espacio sagrado
donde habito.
Ayer, hoy y mañana
me regalan
la magia del olvido
y del recuerdo,
del momento vivido
en cualquier tiempo,
en cualquier espacio.
Toda mi casa va abriendo
sus resquebrajadas puertas
y ventanas casi oxidadas,
antes cerradas
por temor a vendavales.
Y la luz, sinuosa,
clara y cálida,
va rellenando los huecos
de las sombras,
de los vacíos,
de las aristas pulidas
del desengaño.
Entra el canto vibrando bajito,
moviéndolo todo de sitio,
y amanece una sonrisa
con la primavera.
Mi mano se extiende
y toma la tuya...
El sendero se abre
para andar por él.



Para Marco



Abre la mañana sus ojos
Y caen pétalos de luz
Que acarician tu piel, suave,
De recién nacido.

Sopla el viento
Con ráfagas de alondras
Y cantos de ruiseñor
Anunciando tu llegada.

El agua, clara y plácida
Te lleva a mundos invisibles
De amor y calma.

Presencia de Ser
Que confía en el Universo.
Dignidad asumida
En un acto de Amor eterno.

Centellean Mariposas
En el aire que respiras
Y galopan Arcoiris
En tus mágicos sueños.

Rápidos y libres, hay
Caballos que corren
Bajo las riendas de tus pensamientos
Oropeles de alforjas,
Caminante de fuego,
Llenas de abundancia
Como regalo del cielo.

Y entre las nanas que escuchas
Llevas ahí mi "te quiero"